La candidatura del Presidente Macky Sall a la Secretaría General de la ONU se apoya en una constante: las instituciones de 1945 deben responder ante el mundo de 2026. El Consejo de Seguridad, órgano donde se decide la paz, conserva la geografía del final de una guerra terminada hace ochenta años. Un continente de más de mil cuatrocientos millones de habitantes delibera allí sin asiento permanente.

Un mapa del poder fijado en 1945. Cinco miembros permanentes, un derecho de veto, una composición que refleja el orden de San Francisco. África aporta una parte importante del personal de las operaciones de paz y concentra una parte importante de los asuntos inscritos en el orden del día del Consejo. Pesa poco en las decisiones que más la conciernen.

El Consenso de Ezulwini, una posición africana antigua. En 2005, la Unión Africana fijó en Ezulwini una demanda precisa: dos asientos permanentes con las prerrogativas correspondientes y cinco asientos no permanentes. Esa posición no ha variado. El Presidente Macky Sall la defendió al frente de la Unión Africana en 2022 y la llevaría a la Secretaría, donde su titular no vota pero orienta el debate con sus análisis y sus buenos oficios.

Un Secretario General no reforma solo; el cargo mantiene la presión. La revisión de la Carta corresponde a los Estados, y la Secretaría no los sustituye. Lo que sí puede es mantener abierta la cuestión, cifrar el costo del inmovilismo y recordar que una institución considerada injusta por una parte creciente de sus miembros acaba por perder su adhesión.

La legitimidad se mide por la representación. Un Consejo que excluye de forma duradera a África de las decisiones permanentes debilita la autoridad de sus propias resoluciones. La reforma es la condición de una palabra que obliga a todos, no un favor concedido a un continente.

Experiencia en negociación multilateral. Doce años al frente de un Estado y la presidencia de la Unión Africana en 2022 sustentan estos compromisos, formulados como obligaciones en la visión presentada ante las Naciones Unidas: paz, seguridad y desarrollo concebidos juntos; un multilateralismo renovado; una gobernanza reforzada de la Organización.

África en el corazón, el mundo en el horizonte.

El Consenso de Ezulwini es un documento público de la Unión Africana. Todas las posiciones públicas en www.mackysall.net