La candidatura del Presidente Macky Sall a la Secretaría General de la ONU se apoya en una experiencia concreta de la transición energética. En junio de 2023, bajo su presidencia, Senegal firmó con socios internacionales una de las primeras alianzas mundiales para una transición energética justa.

Un acuerdo cifrado, fechado, firmado. La alianza movilizó 2.500 millones de euros de financiación y fijó un rumbo: elevar al 40 % la parte de las energías renovables en el mix eléctrico del país en 2030. La transición se apoya allí en un calendario y en medios a su altura, al alcance de quien quiera verificarlo.

Una transición que no olvida a nadie. Un país que aún cuenta con hogares sin electricidad no puede descarbonizarse frenando su desarrollo. La justicia de la transición se apoya en esa exigencia: financiar el acceso a la energía en el mismo movimiento con que se la descarboniza. Senegal defendió esa línea en los foros donde se negocia la financiación climática.

Un precedente útil para la Organización. Lo que Senegal negoció, otros países pueden retomarlo. El Secretario General no firma esos acuerdos, pero puede difundir el método: objetivos medibles, financiación comprometida, seguimiento público. Las Naciones Unidas ganan en credibilidad al mostrar lo que cumple sus promesas.

Experiencia en la conducción de un Estado. Doce años al frente de un Estado y la presidencia de la Unión Africana en 2022 sustentan estos compromisos, formulados como obligaciones en la visión presentada ante las Naciones Unidas: paz, seguridad y desarrollo concebidos juntos; un multilateralismo renovado; una gobernanza reforzada de la Organización.

África en el corazón, el mundo en el horizonte.

El acuerdo de alianza para la transición energética justa de Senegal, firmado en junio de 2023, es público. Todas las posiciones públicas en www.mackysall.net