Un niño llega al hospital con una infección corriente. El antibiótico de primera línea ya no actúa, el de segunda línea no está en existencias, y el médico espera. La escena no tiene nada de excepcional: según un estudio publicado por The Lancet en 2024, más de un millón de muertes en 2021 fueron directamente atribuibles a bacterias resistentes a los medicamentos. El Presidente Macky Sall sitúa esta amenaza entre las prioridades sanitarias de su candidatura a la Secretaría General de las Naciones Unidas.
Una erosión silenciosa. Cada uso innecesario de un antibiótico, en el ser humano como en el animal, selecciona las bacterias que lo resisten. Una angina, una cesárea o una quimioterapia se vuelven así más peligrosas de lo que eran hace veinte años.
La meta de 2024. En septiembre de 2024, en una reunión de alto nivel, los Estados aprobaron una declaración política que busca una reducción del diez por ciento de las muertes asociadas a la resistencia bacteriana de aquí a 2030, respecto a 2019. El objetivo está cifrado y, por tanto, es verificable.
Demasiado poco, y demasiado. En numerosos países pobres, hay enfermos que mueren por falta de antibióticos, mientras otros los toman sin necesidad. Ambos problemas se tratan a la vez: laboratorios para identificar la bacteria, recetas que se cumplen y medicamentos de calidad.
Cuatro organizaciones, un solo expediente. La Organización Mundial de la Salud, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la Organización Mundial de Sanidad Animal se reparten esta lucha en virtud del enfoque «Una sola salud». El Secretario General puede reunirlas en torno a un plan único, con un informe público cada año.
Coherencia ante todo. El tercer pilar de la visión presentada ante las Naciones Unidas aspira a una Organización que funcione. En este expediente, significa que un mandato compartido entre cuatro instituciones no se convierta en una responsabilidad diluida.
África en el corazón, el mundo en la mira.
La declaración política de la reunión de alto nivel de septiembre de 2024 sobre la resistencia a los antimicrobianos y el estudio publicado por The Lancet en 2024 son públicos. Consulte el conjunto de las posiciones en www.mackysall.net
