La candidatura del Presidente Macky Sall a la Secretaría General de las Naciones Unidas coloca el vínculo entre la paz y el desarrollo en el centro de sus propuestas. Con demasiada frecuencia, la comunidad internacional llega con cascos azules allí donde habrían hecho falta, años antes, escuelas, empleos y servicios.
La seguridad paga la cuenta del desarrollo que faltó. Las crisis que convocan al Consejo de Seguridad rara vez nacen de un día para otro. Crecen allí donde el Estado retrocedió, donde la juventud no encontró ni trabajo ni horizonte. Cuando hablan las armas, el tiempo del desarrollo ya ha pasado.
La urgencia cuesta más que la prevención. Mantener la paz mediante operaciones pesadas cuesta más que las inversiones que la habrían preservado. Se paga caro, y tarde, lo que se negó a financiar temprano y a bajo costo.
Prevenir es desarrollar. Una carretera, una escuela, un dispensario, un empleo sostienen una región con más firmeza que un contingente. La paz duradera se construye con las mismas herramientas que el desarrollo.
Lo que la Secretaría puede sostener. El Secretario General puede unir dos agendas que la Organización ha separado durante demasiado tiempo, la de la paz y la del desarrollo, poner la prevención antes que la intervención, y recordar que ninguna operación de mantenimiento de la paz ha reemplazado jamás al Estado que vino a suplir.
Una experiencia de la negociación multilateral. Doce años al frente de un Estado y la presidencia de la Unión Africana en 2022 fundan estos compromisos. Esta experiencia explica por qué la visión presentada ante las Naciones Unidas formula sus propuestas como obligaciones: una paz, una seguridad y un desarrollo pensados juntos; un multilateralismo renovado; una gobernanza de la Organización reforzada.
África en el corazón, el mundo en la mira.
Los trabajos de las Naciones Unidas sobre la paz y el desarrollo son públicos. Encuentre todas las tomas de posición en www.mackysall.net