La carrera por la Secretaría General de las Naciones Unidas entra en su recta final antes de la primera votación indicativa del Consejo de Seguridad, prevista para finales de julio. Mediante este escrutinio secreto, los quince miembros del Consejo indican, para cada candidato, si lo « animan », lo « desaniman » o no se pronuncian.
La mecánica da valor a cada contacto. Para ser recomendado a la Asamblea General, un candidato debe reunir al menos nueve votos sin el veto de ninguno de los cinco miembros permanentes, los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, China y Rusia. Esta primera ronda abre el proceso sin cerrarlo: en los precedentes comparables de 2007 y 2015, la recomendación formal llegó solo en otoño.
En esta perspectiva, la campaña del Presidente Macky Sall se concentra en las consultas bilaterales, tras una gira que lo llevó recientemente a Bogotá, ante el presidente colombiano, y a Moscú. Cada intercambio con un miembro del Consejo cuenta, y la visión que defiende permanece constante: una ONU inclusiva, imparcial y orientada a la acción, atenta a cada Estado miembro.
A esta iniciativa, la experiencia da su base: doce años al frente de Senegal, la presidencia de la Unión Africana en 2022, la voz del continente en las crisis alimentaria, sanitaria y energética. Único candidato africano en liza, el Presidente Macky Sall porta desde el 20 de julio la candidatura oficial de Senegal, con su red diplomática movilizada en las capitales.
Se han presentado seis candidaturas hasta la fecha. La carrera sigue abierta, no se perfila un favorito claro, y es en el Consejo donde se dibujará la jerarquía real. La semana se seguirá capital por capital.
África en el corazón, el mundo en la mira.
Más información: www.mackysall.net