La carrera por el puesto de próximo secretario general de la ONU llegó esta semana al Golfo. El jueves 9 de julio, en Manama, el Presidente Macky Sall fue recibido por el ministro de Asuntos Exteriores de Baréin, Dr. Abdullatif bin Rashid Alzayani.

El candidato confirmó el encuentro en sus redes y habló de intercambios constructivos sobre los desafíos del multilateralismo, el diálogo de las civilizaciones, la reforma de la Organización y la necesidad de revitalizar su papel en la prevención y la solución pacífica de los conflictos.

Manama no es una etapa aislada. En diez días, el Presidente Macky Sall se ha reunido con el jefe de la diplomacia china Wang Yi en Pekín, con el primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis en Atenas y, en Nueva York, con los representantes permanentes de China, Estados Unidos y Francia ante las Naciones Unidas. Cuatro regiones, un mismo mensaje: una ONU reformada y eficaz, que reconstruya la confianza entre los Estados miembros.

El diálogo de las civilizaciones ocupa un lugar central en este enfoque. Para el candidato, los grandes desafíos del mundo, de la paz a la inteligencia artificial, no se resuelven entre unas pocas capitales. Exigen escuchar a todas las regiones, a todas las culturas y a todos los Estados miembros. Es el papel de un secretario general facilitador y constructor de puentes, como lo describe en su visión oficial depositada ante las Naciones Unidas.

El calendario aprieta. Según el Security Council Report, los miembros del Consejo de Seguridad continúan en julio sus consultas privadas con los candidatos, antes de las primeras votaciones indicativas previstas para la última semana del mes. Seis candidatos compiten por suceder a António Guterres, cuyo mandato termina el 31 de diciembre de 2026.

El Presidente Macky Sall es el único candidato africano declarado. Ningún africano dirige la Organización desde Boutros Boutros-Ghali, hace treinta años.

El texto íntegro de la visión está disponible en www.mackysall.net.