La candidatura del Presidente Macky Sall a la Secretaría General de las Naciones Unidas sitúa el desarme nuclear entre sus prioridades. Las potencias nucleares modernizan sus arsenales en el momento en que los tratados que debían reducirlos pierden fuerza.
Unos arsenales que vuelven a crecer. El mundo cuenta con más de 12 000 armas nucleares, y los Estados que las poseen invierten para renovarlas, según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo. El riesgo de un empleo, por cálculo o por accidente, no había sido tan alto desde la Guerra Fría.
Unos tratados que se tambalean. El Tratado de No Proliferación se sostenía sobre un intercambio, en el que los Estados no poseedores renuncian al arma y los Estados poseedores se comprometen a desarmar. La segunda mitad de esa promesa retrocede, y el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, en vigor desde 2021, lleva la respuesta de la mayoría de las naciones.
La voz de los Estados sin el arma. La mayor parte de la humanidad vive en países que no tienen la bomba. África es, por el Tratado de Pelindaba, una zona libre de armas nucleares. Esos Estados tienen un interés directo en que el desarme avance, y una legitimidad para reclamarlo.
Lo que la Secretaría puede impulsar. El Secretario General de la ONU no desarma a las potencias. Puede mantener el desarme en el orden del día, respaldar los tratados que lo organizan y recordar que la seguridad de todos crece a medida que estos arsenales se reducen.
Una experiencia de la negociación multilateral. Doce años al frente de un Estado y la presidencia de la Unión Africana en 2022 fundamentan estos compromisos. Esa experiencia explica por qué la visión presentada ante las Naciones Unidas formula sus propuestas como obligaciones: una paz, una seguridad y un desarrollo pensados en conjunto; un multilateralismo renovado; una gobernanza de la Organización reforzada.
África en el corazón, el mundo en la mira.
El Tratado de No Proliferación, el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares y los datos del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo son públicos. Encuentre el conjunto de las tomas de posición en www.mackysall.net